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Soy una periodista fanática de la calle, la naturaleza y de las personas. Me gusta conocer y aprender distintas cosas, mejor si lo puedo hacer en el exterior

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Cabalgata en Las Tranqueras: ¡Esto es sur!

Actualizado: feb 19



Me tomé un café y me comí toda la variedad de frutas, pastelitos y panes que el Hotel Cabaña del Lago tiene en su desayuno. Así me entusiasmé con una aventura, hasta ese entonces, desconocida para mi: Una cabalgata.



Así fue como llegué al Condominio Las Tranqueras en Puerto Varas. Me habían recomendado mucho este lugar, y de verdad merece que yo lo vuelva a recomendar. Dentro del condominio están las caballerizas que administra Gustavo Neumann con su empresa “Altranco”.


Llegué para allá a las 10:00 de la mañana. El día estaba helado. Y yo un poco nerviosa, porque como les contaba anteriormente, nunca antes había andado a caballo. La razón de porque nunca lo había hecho es porque hasta ese entonces no había encontrado un lugar que tuviera caballos que se vieran bien. En Santiago, y sus alrededores, los caballos son solo un fin para ganar plata, y me daba pena que estuvieran mal alimentados y muchas veces maltratados. Las veces que estuve a punto de hacer cabalgatas me arrepentí, no podría hacerme parte de un negocio que maltrate animales.


Cuando conocí a Gustavo entendí una cosa: él amaba a los caballos, tanto así, que cuando trató de estudiar turismo en Viña no alcanzó a durar ni un semestre porque echaba de menos a sus “bichos” como les dice él. Esto fue lo primero que me dio tranquilidad en este hombre, sus caballos se veían bien alimentados y estaban limpios, se notaba que los cuidaba y los quería.


Mi caballo era Cholila pero como mi memoria falla bastante, y nunca antes había escuchado ese nombre, decidí decirle Chimuelo. Antes de empezar la travesía Gustavo me enseñó todo lo que necesitaba saber: cómo ir a la izquierda y a la derecha, cómo frenar, cómo retroceder y cómo subirme. Su clase fue un éxito, y comenzamos el paseo. El otro que recibió la clase fue Gaspar, la mascota del hotel, aquí va una foto.





Yo muy santiaguina admiraba todo lo que veía, incluso el camino de tierra, que solo cumple la función de dirigirte al bosque donde está lo realmente lindo, Gustavo solo me decía, “tranquila que esto ni siquiera es parte del paseo”. Qué lindo es el sur. Qué lindo es poder ir arriba de un caballo y hacerle cariño, y que difícil lograr que el animal me quisiera. Probablemente Cholila respiraba mis nervios.


De a poco, me pude ir soltando. Gustavo me iba corrigiendo la postura y las riendas. Yo sentía que para ser mi primera vez no iba tan mal. Pero quizás él tenía vergüenza ajena por mi precaria forma de cabalgar, nunca lo sabremos.


Este lugar se empieza a poner cada vez mejor. Sobre todo cuando se llega al estero, y se empieza la verdadera cabalgata. El lugar es lindísimo, dan ganas de bajarse y caminar entre medio de esos bosques. Yo iba admirada. Era un paseo perfecto, sobre todo por el hecho de poder conectarme con un animal y perderle el miedo.




Un único punto en contra fue que no supe calcular muy bien mi altura (en hartas partes) y choque con más de una rama que terminó incrustada en mi pelo. Realmente era un desastre y Gustavo solo optaba por sonreír. Yo iba con la sonrisa de Stitch, sabiendo que no lo estaba haciendo del todo bien.




(mi cara literal)

El bosque por el que se anda parece un lugar mágico. Además se pueden ver alerces, algo raro tan cerca de Puerto Varas.

En total la cabalgata duró alrededor de dos horas y cuando me bajé supe de inmediato que ya quería hacer otro paseo a caballo. De hecho esa misma semana con Gustavo hicimos una cabalgata a Cayutué, un lugar del que más adelante les contaré.



Mis consejos para una cabalgata en Puerto Varas:


Fijarse que la persona con la que hagan esta actividad cuide a sus animales. Nadie quiere fomentar el maltrato animal.

Si le tienen miedo a los caballos, no es una excusa. Yo me sentía tan chiquitita al lado de estos animales que me intimidaban un poco, pero después se puede generar una conexión con ellos, y es muy lindo.

En mi experiencia les recomiendo esta cabalgata en Las Tranqueras, es realmente bonita. Además es ideal para hacer con niños porque no tiene mucha dificultad.

Ir con ropa cómoda, ideal pantalones altos o un buen cinturón.

Llevar una cámara de fotos. Como pudieron ver yo saqué algunas, y si mis nervios hubiesen sido menos podría haber sacado más y mejores.

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